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PECARI DE COLLAR

Pecari tajacu (Linnaeus, 1758)
UICN: Preocupacion Menor - Estable

ROL ECOLÓGICO

El animal que da forma física al suelo del bosque

Los pecaries de collar son ingenieros del ecosistema: especies cuya presencia física remodela activamente los entornos que habitan. Al moverse por el bosque en grupos sociales, hoquean el suelo, mueven la hojarasca, abren troncos caídos y crean revolcaderos que persisten como pequenos habitats de humedales utilizados por anfibios, reptiles y aves mucho despues de que la manada se ha alejado. Esta perturbación física acelera el ciclo de nutrientes, expone los bancos de semillas y mantiene la diversidad estructural del suelo del bosque de maneras que benefician a una amplia variedad de especies. El pecari de labios blancos, su contraparte ecologica más grande y antaño el ingeniero dominante de este suelo forestal, ya esta localmente extinto en Cóbano. El pecari de collar es lo que queda de ese papel funcional.

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HÁBITAT Y REQUISITOS

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Movimiento social, agua y espacio para moverse como manada

Los pecaries son muy sensibles a las barreras físicas en el paisaje. El cercado en particular presenta un obstaculo serio para el movimiento grupal: una cerca que un mamifero solitario podria sortear es una barrera para una manada social que sigue una ruta establecida. Requieren acceso al agua, sitios de revolcadero sombreados y suficiente área forestal para sostener un grupo social viable, lo que los hace sensibles tanto a la fragmentación del habitat como a la degradación de las áreas riparias. Sus rutas de movimiento a través de la matriz agricola entre áreas protegidas son una de las pruebas más directas de si la infraestructura lineal es permeable para los mamiferos sociales.

LO QUE PERDEMOS

La ingeniería - y la base de presas que protege el ganado

Cuando las poblaciones de pecaries disminuyen, se pierde la ingenieria del suelo del bosque que proporcionan, reduciendo la complejidad estructural del sotobosque, ralentizando el ciclo de nutrientes y disminuyendo los pequeños habitats de humedales que sostienen a los anfibios y otras especies dependientes de la humedad. Para las comunidades agrícolas, la disminución de pecaries tambien señala una base de presas degradada para la comunidad de depredadores, un cambio que eventualmente se manifiesta como un aumento de la presión de depredadores sobre el ganado a medida que los grandes carnívoros pierden acceso a las presas silvestres. Sus revolcaderos, que en poblaciones sanas proporcionan fuentes de agua pequeñas pero fiables utilizadas por multiples especies, que desaparecen del paisaje con ellos.

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LO QUE YA HEMOS PERDIDO

Cuatro especies. Desaparecidas en la memoria viva.

Su pérdida esta documentada en el registro histórico de Cabo Blanco y la Península circundante. Cada una representa no solo un animal ausente, sino una función ecológica perdida.

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Jaguar

Panthera onca (Linnaeus, 1758)

Depredador tope. Regulador de poblaciones de presas y estructura trófica.

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Tapir de Baird

Tapirus bairdii (Gill, 1865)

El mamífero terrestre más grande de América Central. Dispersor importante de semillas.

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Pecari de Labios Blancos

Tayassu pecari (Link, 1795)

Ingeniero del ecosistema. Estructura del suelo forestal y ciclo de nutrientes.

© Smithsonian's National Zoo, CC BY-NC-ND 2.0

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Mono Araña de Geoffroy

Ateles geoffroyi (Kuhl, 1820)

Frugívoro del dosel. Dispersor de semillas de especies forestales de frutos grandes.

Fuente: Timm, R.M. et al. 2009. Mammals of Cabo Blanco. Forest Ecology and Management, 258: 997–1013.

Contribuyendo a:

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