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TREPATRONCOS ROJIZO

Dendrocincla homochroa (Sclater, 1859) UICN: Preocupacion Menor - En Descenso

ROL ECOLÓGICO

Regulador de los invertebrados que viven en la corteza y la madera del bosque

El Trepatroncos Rojizo es un insectívoro del sotobosque del bosque, que busca alimento en troncos y ramas en busca de artrópodos, pequeños invertebrados y ocasionalmente pequeñas lagartijas que habitan la corteza y la madera en descomposición. Al hacerlo contribuye a la regulación de las poblaciones de invertebrados, en particular los insectos xilogafos cuya proliferación sin control acelera la descomposición de los árboles y reduce la integridad estructural del bosque. Representa a un gremio mas amplio de pequeños insectívoros del sotobosque que colectivamente realizan esta función reguladora en todo el interior del bosque, y cuya presencia combinada es uno de los indicadores más claros de una comunidad forestal estructuralmente madura y ecológicamente diversa.

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© Gary P Lowry

HÁBITAT Y REQUISITOS

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Árboles maduros grandes, complejidad estructural, sin brechas abiertas

 El comportamiento de forrajeo del trepatroncos depende de la presencia de árboles de gran diámetro con estructura de corteza compleja, condiciones que tardan décadas en desarrollarse y que caracterizan al bosque secundario maduro o avanzado más que a la regeneración temprana. Se reproduce en cavidades de árboles, lo que añade una dependencia adicional de la madurez estructural. No cruzara terreno abierto y evita el crecimiento secundario degradado donde el diametro de los árboles y la complejidad de la corteza caen por debajo de sus requisitos, lo que hace que su distribución sea un indicador sensible de la etapa de sucesión forestal y la calidad estructural, midiendo no solo si el bosque esta presente sino si se ha recuperado lo suficiente para funcionar.

LO QUE PERDEMOS

La señal de que la recuperación ha llegado lo suficientemente lejos como para importar

Cuando las poblaciones de trepatroncos disminuyen, la regulación de invertebrados que proporcionan se debilita, con consecuencias para la salud de los árboles y el ritmo de la descomposición forestal que son relevantes tanto ecológica como practicamente. Los brotes de insectos xilogafos en bosques estructuralmente degradados pueden acelerar la pérdida de arboles maduros, reduciendo la cobertura del dosel y la disponibilidad de cavidades de las que dependen otras especies. Para las comunidades adyacentes al bosque y para los productos forestales maderables y no maderables que utilizan esas comunidades, la presencia de una comunidad de insectívoros funcionalmente intacta es parte de lo que mantiene al bosque productivo y estructuralmente sólido con el tiempo. La ausencia del trepatroncos de un parche de bosque en recuperación es una señal discreta de que la recuperación, por mucho que parezca desde arriba, aun no ha alcanzado la madurez estructural que hace a un bosque genuinamente resiliente.

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LO QUE YA HEMOS PERDIDO

Cuatro especies. Desaparecidas en la memoria viva.

Su pérdida esta documentada en el registro histórico de Cabo Blanco y la Península circundante. Cada una representa no solo un animal ausente, sino una función ecológica perdida.

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Jaguar

Panthera onca (Linnaeus, 1758)

Depredador tope. Regulador de poblaciones de presas y estructura trófica.

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Tapir de Baird

Tapirus bairdii (Gill, 1865)

El mamífero terrestre más grande de América Central. Dispersor importante de semillas.

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Pecari de Labios Blancos

Tayassu pecari (Link, 1795)

Ingeniero del ecosistema. Estructura del suelo forestal y ciclo de nutrientes.

© Smithsonian's National Zoo, CC BY-NC-ND 2.0

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Mono Araña de Geoffroy

Ateles geoffroyi (Kuhl, 1820)

Frugívoro del dosel. Dispersor de semillas de especies forestales de frutos grandes.

Fuente: Timm, R.M. et al. 2009. Mammals of Cabo Blanco. Forest Ecology and Management, 258: 997–1013.

Contribuyendo a:

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